Publicado en lanueva.com, octubre 2018

El octavo Festival de Poesía Latinoamericana de Bahía Blanca tendrá 20 visitas de Chile, México, Brasil, Costa Rica y Argentina, que llegan a nuestra ciudad gracias al apoyo del Instituto Cultural de Bahía Blanca, de la Universidad Nacional del Sur, el Consulado de Chile en Bahía Blanca y la Embajada de México en Argentina.

Este año, el festival recibirá a la poeta chilena Elvira Hernández. Otra visita especial es la del multifacético artista uruguayo Dani Umpi, que brindará un recital gratuito en el Museo de Arte Contemporáneo, en la apertura del festival, además de participar de las lecturas de poesía.

“He escrito muy poca poesía en mi vida. Lo digo pensando en textos escritos como poemas desde el vamos pero al tener un espíritu tan transitivo entre géneros y plataformas, he tenido o creado oportunidades en las he leído letras de canciones como si fuesen poemas o análisis de mi obra por su lirismo”, explica el uruguayo Dani Umpi.

“Al final mi obra es siempre un texto, un texto poético, porque incluso en la narrativa que construyo, mis novelas o cuentos, se mezcla lo lírico con lo dramático y lo épico, más la eterna cita a arquetipos simbólicos y alegóricos. Voy y vengo. La poesía lo contiene aunque formativamente yo venga más del arte conceptual. La poesía es lo que me permite desencasillarme, no como una evasión a las responsabilidades de un artista o autor, sino darle más oportunidades a estados de ensoñación o razonamientos caprichosos. En mi trabajo plástico, por ejemplo (aunque creo que todo se mezcla) sigo una línea muy concreta, o neo concreta para ser más específico. La poesía no sería como un soporte sino un manto que arropa otras creaciones, que me permite releer, recrear, buscar nuevas retóricas y también ser menos severo conmigo, porque como creador estoy todo le tiempo juzgándome y la poesía es un juez interior más equitativo, piadoso, pedagógico”, aclara.

—Llegás con un disco reciente, contanos por qué el nombre “Lechiguanas” y de qué se trata el disco.

—Es un disco de electropop pero con arreglos más extravagantes. Tiene un clima sintético, artificioso, “de computadora”, pero, a la vez, muy orgánico, muy planta. En trabajos anteriores mi propuesta era más autoparódica, ligada a lo bufonezco y con Lechiguanas estoy más cantautor o poeta, sin esa presión de dirigir la lectura de lo que hago. Sigo contemplando el abordaje paródico a lo que hago pero ya no es un eje. Antes era muchísimo más mostra, estaba muy de vivo. Este un disco más libre y más complejo. En el título hay una doble referencia, por un lado al personaje de la Lechiguana en la película Nazareno Cruz y el Lobo de Leonardo Fabio. En ese sentido sí me pongo muy en mi historia personal porque es de mis películas favoritas... no sé si es porque es mi primer disco producido fuera de Uruguay y pienso que en Argentina, como hay más creación desde el Yo y muchos artistas justifican su obra con recuerdos y eso, tal vez sintonicé por ahí.

“También cuando creo mi drag, mi Dani Umpi, ha pesado más el personaje creepy brujeril que el femme tradicional del drag, entonces tiene sentido la referencia a ese personaje en la película de Fabio. Hay algo de vieja loca, brujita, sabía”.

—¿Tenés algún proyecto literario en mente? ¿Cómo surgen las letras de tus temas?

—Tengo pensado escribir una novela gráfica, que es algo que nunca hice. Veremos cómo sale. Las letras generalmente surgen con melodía; hay una idea inicial que da un arranque, por decirlo de alguna manera y ahí se desencadenan imágenes o frases. En las últimas lo humorístico queda muy en un tercer plano pero sigo usando muchísimo el subidón del chiste. Me gusta usar esa imagen. Es como un chiste sin chim pum, que queda en el aire, sin resolución. Siempre es un momento de diversión porque me engolosino pensando en cómo lo cantaré, qué juego vocales hacer. Surgen en momentos no tan programados, a veces bailando de noche por eso siempre ando con un grabadorcito. No es que me siente y diga "voy a escribir una canción" y me sale. Son muy pocas las que me han salido así. También son pocas las que logro hacer en coautoria. Con la música es distinto proque siempre tengo otra persona que la arregla y la produce pero con la letra lo he hecho con muy pocas. Creo que la única ha sido Sofía Oportot de Chile, con la que tengo una especie de telepatía creativa muy interesante y, ahora, con Marina Fages, sino es un trabajo más bien solitario.

—¿Quién es Dani Umpi?

—Es un alter ego que uso para mi producción. Sigo bastante la lógica del drag, pienso que Dani Umpi es otra persona. Voy por la calle, veo una ropa y pienso "esto es muy para Dani Umpi" o si me sale una canción pienso en qué cantaría Dani Umpi. Generalmente esa entidad está aparte, no pienso todo los días en ella pero tampoco tengo otras.